Me desperté y ví el reloj (El reloj escurrido sobre una rama, en "la persistencia de la memoria" de Dalí"), noté que era algo tarde y que había perdido mi clase de francés, así que decidí seguir durmiendo (nótese que no me precipité, ni me levanté rápidamente, ni salí de mi casa sin desayunar, ni corrí para llegar a mi clase; como lo haría cualquier otra persona). Momentos más tarde hize la parada al chofer del autobús en forma de nube y el chofer muy amablemente me tiró de la cama.
Al abrir los ojos me di cuenta de que era hora de comenzar mi día...
Al abrir los ojos me di cuenta de que era hora de comenzar mi día...