
¿Por qué no me dejas morir?
¿por qué no me abandonas de una vez?
Quizá no sea la única vez que lo hagas,
o la última vez que te lo pida.
Puedes hacer conmigo lo que quieras.
Devuélveme al anonimato,
jamás debí salir de ahí.
¿podrías arrojarme lejos de tu mirada?
Regrésame a la oscuridad,
sumérgeme (de nuevo) en el olvido,
rómpeme, quémame, extravíame
(eso sería lo mejor para ambos).
Tú, que me tienes en tus manos
y en este momento me tomas suavemente.
¿Por qué no me dejas morir?
¿Por qué no dejas de leerme?
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