26/12/08

(  )


Desperté esa mañana con el mismo deseo imposible de todas las mañanas.
     Me apresuré a salir de casa, ni siquiera desayuné bien.
     Llegué ante la estatua, estiré mis brazos, cerré mis ojos pero obtuve la misma respuesta de siempre: Nada.
     ― Venus de Milo, sólo tengo tus abrazos (gracias por ellos).―

1 comentario:

Carlitros M dijo...

Mister imitador de Cortázar, jajajajajaja, no cierto, sé que lo han fusilado a usté. aún así, creo que hay ciertas diferencias entre ambos textos, y en lo personal el suyo es lo suficientemente bueno como para ponerlo a lado del de Cortázar...
Siga así y algún día me dará orgullo admitir que soy fan suyo y conocido amigo, jajajjajajaj

Visitas