¿Qué pasaría si por una sola noche
no sintiera tus arácnidas pisadas en mi espalda?
¿a quién protegerás, en qué miedo te refugiarás?
¿Qué pasaría si vivieras sin mi vida,
si no existiera este cuerpo hecho a tu medida?
¿Qué sombra te protegería, quien sería tu consuelo?
Estáticos permanecemos ante el paso de la vida
contemplamos el espectáculo que hemos preparado
para deleite de nosotros mismos
Tú y yo, solamente, sin motín ni fuga posible.
Colapsados en el tiempo, con nuestras vidas al unísono,
marchamos sigilosamente por el valle de los vivos.
Te conformo y me conformas, te siento y me sientes.
Escuchamos el canon de nuestras voces. En contrapunto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario